Alimentación complementaria y alergias alimentarias.

Empezar con la alimentación complementaria no es fácil.

Hay que ir poco a poco con cada alimento para ver que le sientan bien. Y la verdad, después de 6 meses con lactancia materna exclusiva, a mi me da pereza.

Pero hay que hacerlo, el peque crece y necesita algo mas de lo que la tetita de mama le puede dar. Y estos comienzos son muy importantes para llevar una vida saludable

Aquí hemos ido con calma. Esperamos a los 6 meses cumplidos y sin ponernos nerviosos.

Hay gente que se agobia con el papelito que le dan en el pediatra ya que muchos bebes les coincide con la entrada a la escuela infantil o con quedarse con los abuelos por la mañana.

Nada mas lejos de la realidad. Ante todo sentido común.

En las indicaciones te dan unas pautas, pero al final en cada casa se hace de una manera. Hay quien opta por dar todo triturado, otros por dar todo en trozos y otros hemos optado por dar de todo un poco.

Otra cosa es el que dar. Mi hijo no ha probado por ejemplo el cordero. Pues porque en casa esa carne no se come. Si vamos a algún sitio donde haya y alguien pide, pues ya la probara. Lo mismo con ciertos pescados e incluso frutas y verduras. Tiene que ser variado, pero no hay por que comer absolutamente de todo. ¿O acaso hay algún adulto que coma de todo? Que venga que le presento mis respetos.

Lo que si hay que tener en cuenta es el tema alergias. De ahí que la introducción de los alimentos sea progresiva y dejando unos días entre alimento nuevo y otro nuevo.

En nuestro país, debido a la gran aceptación de la dieta mediterránea, se diagnostican casos muy variados de alergias relacionadas con los alimentos.

Alergia alimentaria en niños.

En la mayoría de casos, la alergia alimentaria en la infancia es un fenómeno transitorio.

Los niños suelen perder la sensibilidad a los alimentos con mayor potencial alérgico como el huevo, la leche, el trigo y la soja.

Aunque hay otro tipo de alimentos como son los frutos secos, los pescados o los mariscos que suelen perdurar mas tiempo la alergia.

Por ello que resultará clave llevar un control exhaustivo de la alimentación en los más pequeños de la casa. Sobretodo una vez que se ha demostrado la alergia a un determinado alimento.

No solo evitar la ingesta, según el tipo de alergia, incluso la manipulación de ese alimento, la superficie donde ha estado y la zona de cocinado.

 

Falsos mitos sobre las alergias alimentarias.

Gracias a Nutriben, el pasado marzo pude asistir a una charla impartida por el Dr.  Jorge Martínez Pérez,  Médico Adjunto de la Sección de Gastroenterología y Nutrición del Hospital Universitario Infantil Niño Jesús, en la que nos desgranó los 5 mitos mas comunes que todos hemos escuchado a los abuelos y nuestros mayores decir con respecto a la alimentación de nuestros pequeños.

“Las intolerancias alimentarias no son algo grave; lo verdaderamente importante son las alergias alimentarias”

Debemos diferenciar ambas, aunque presenten síntomas similares.

Las intolerancias alimentarias suelen provocar un malestar general en el sistema digestivo de la persona que ingiere un alimento que no tolera (náuseas, gases, retortijones abdominales, diarrea…).

En el caso de las alergias alimentarias, no solo provocan que la persona empeore su estado, sino que pueden ocasionar reacciones de riesgo fatal a causa de la ingesta mínima de un alimento o la exposición a un alimento (presión de garganta, dificultad respiratoria, ronquera, vómitos, dolor de estómago, urticaria, disminución de la tensión arterial…).

Es importante prestar atención a ambas afecciones, más todavía, cuando un niño sufre por primera vez un cuadro de alergia alimentaria, y cuando ni siquiera el niño ha sido diagnosticado por padecer una intolerancia/alergia a algún alimento.

Tengo un caso cercano a mi, el hijo de una amiga. Es alérgico a la leche, que incluso una simple gota de leche en una mesa le provoca tal reacción que se lo tienen que llevar al hospital. Toda la gente de su alrededor tiene que estar muy pendiente cuando hay leche de por medio.

 

“Solo un poquito no te hará daño…”

Pongamos el ejemplo de un niño que ha sufrido algunas reacciones alérgicas de carácter leve por la ingesta de algún alimento.

De primeras pensaríamos que no es algo de lo que preocuparse porque “al niño solo le han salido unos granitos… eso no es nada, tan solo es un picor pasajero en su boca…”.

Quitar hierro al asunto es un error bastante grave, ya que siempre existe la posibilidad de que la próxima reacción alérgica del niño sea de riesgo vital.

El hecho de ingerir una cantidad  microscópica de determinado alimento o incluso tocarlo o inhalarlo, puede desencadenar reacciones alérgicas graves.

Esto es lo  que se conoce como el Efecto Booster.

 

“La enfermedad celíaca es consecuencia de una alergia alimentaria al gluten”

Se generaliza mucho y denominamos como celíacos a aquellos que siguen una dieta sin gluten, pero existen diferentes trastornos relacionados con esta proteína.

Clínicamente pueden darse varios casos de reacciones al gluten que se clasifican de esta forma:

– Enfermedad celíaca. Es una Intolerancia permanente al gluten. Esta requiere de una alimentación estricta sin presencia del gluten, ya que es la única terapia existente para sobrellevarlo.

– Sensibilidad al gluten, no celíaca. A diferencia de la enfermedad celíaca, esta puede ser transitoria y desaparecer al cabo de un par de años sin la ingesta de gluten.

– Alergia al trigo. Esta sí que se presenta como un caso de alergia al cereal al100%, con todos los riesgos que ello supone.

 

“La leche sin lactosa es mejor que el resto”

Últimamente existe una corriente en la sociedad que se debate entre consumir la leche con o sin lactosa, por el hecho de autodiagnosticarnos como personas intolerantes a esta molécula. Se da por hecho, equivocadamente, que la lactosa es un componente “malo” en la leche, cuando solo resulta ser un azúcar natural presente en la bebida.

Incluso es recomendable que las personas verdaderamente intolerantes consuman cierta dosis de lactosa, ya que contribuye en el mantenimiento de la flora intestinal, o en el aumento de la capacidad de absorción de calcio, entre otros.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), recuerda que está prohibido emplear el reclamo health claim (alegación saludable), para cualquier producto al que se le ha suprimido la lactosa.

“Mediante la cocción se pueden eliminar los alérgenos de los alimentos”

Eliminar los alérgenos de un alimento es algo totalmente imposible, ya sea por un proceso de cocción o con la congelación.

En el caso de las bacterias sí que es posible eliminarlas mediante la cocción.

Está demostrado que, si son expuestas a temperaturas superiores a los 100ºC,  las bacterias mueren con la consecuente mejora del estado del alimento en cuestión.

 

Como estamos llevando la alimentación complementaria en casa.

Tengo la suerte de poder estar con el a la hora de comer.

Las frutas y verduras no hemos tenido problema, tanto en puré como en trozos se las toma muy bien. Con los trozos tomando las precauciones necesarias, pero en general muy bien.

Las frutas que pueden producir alergias, primero solas y una vez que vemos que no le da alergia las mezclamos con otras.

El gluten lo hemos introducido de la forma tradicional. Con un trozo de pan y con papillas de cereales.

Las papillas se las doy con cuchara, nada de bibe de cereales. Primero porque la leche que toma es leche materna y porque le cuesta horrores tomar ningún liquido en biberón. Para preparar la papilla si usamos leche de continuación, ya que me resulta mas cómoda para espesar los cereales.

Carnes. Un poquito de pollo, una hamburguesa de lomo de cerdo, ternera. Según sea de tierna la carne pues en el puré y otras veces le dejo trocitos al lado también. El pesado igual. A la plancha o al vapor y se lo come muy bien

La leche pues todavía nada, porque hasta el año no es aconsejable dar leche de vaca. Aunque por ahora a través de las trazas que pueda tomar a través de la leche materna no veo que pueda tener una APLV. Aun así ya veremos.

¿Y cuando comemos en la calle?

Depende de donde vayamos pues si puedo me llevo de mi comida en un termo y allí se la doy. En casa de amigos es fácil tener la cocina a mano, y las abuelas cuando vamos a verlas se encargan de preparar una “olla de chicha” para el peque.

Pero hay veces que es complicado el ir con la comida recién hecha. Sobretodo si es un viaje de varios días, no solo el ir a comer a cualquier restaurante.

Ahí si que echo mano de la comida preparada. Y tras ver varias marcas, Nutriben es de las que mas confianza me da.

Al ver la etiqueta no hay nada muy distinto de lo que yo pongo a los purés que hago en casa.

Y para mi es una opción socorrida cuando no puedo llevar yo mi comida.

 

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